Sana
y su región tiene una vasta documentación
en los diversos archivos de Brasil, pues forma parte
de la primera colonización brasilera de 1819
iniciada con el reinado del Rey Don Joao VI, por no
portugueses, por diversos nobles brasileros y portugueses.
Frecuentaban la región y el café era el
motor económico, basta una mirada en los vacíos
en la mata, cuya zafra era transportada para Barra de
Sao Joao, Macaé o Porto das Caixas en itaborai,
por tropas y por los ríos Macaé y Sao
Joao. Pero, el primer y mejor testigo de Sana conocido
es un prospero caficultor llamado Joao Augusto Stöcklin
o Jean Augustin Stöcklin, que vivía en cuestiones
con uno de sus compatriotas así como el, rico
caficultor, Jean Claude Marchon, en la región
a respecto de registro de una sesmaria de 1500 brazas
de frente por 1500 de fondos.
Sana
dista de Nova Friburgo apenas 60 kilómetros o
cerca de 90 minutos, y con una mirada cariñosa
en los mapas de rutas de IBGE, Sana está más
cerca de Nova Friburgo que de Macaé, vía
sierra-mar y su pequeña población actual,
viviendo alrededor de la única calle que atraviesa
el caserío a la orilla del río y que es
recorrida principalmente por monturas, lucha para que
sea preservada su paz, características culturales,
tranquilidad y naturaleza, por eso apuesta en el ecoturismo
organizado y conciente, de forma que pueda desarrollar
la región sin perjudicar sus características
originales. Tanto como la mata, las cristalinas aguas
de los ríos cautivan y atraen al visitante. Antes
de atravesar el pueblo de Sana, el río Peito-do-Pombo
forma cascadas, entre ellas el Escorrega, un verdadero
tobogán natural con una piscina y pequeña
caída de agua al lado. Mas encima un sendero
poco osado lleva a la cascada Pai (padre), también
conocida como dos Degraus (escalones) o das
Prateleiras (estantes). La simplicidad del pueblo,
el verde del monte, la pureza de las aguas y la deliciosa
comida preparada en el horno de leña pasan por
encima de todos los recuerdos de la ciudad grande, tan
próxima y al mismo tiempo tan lejana.
Sana
transmite una sensación de paz y tranquilidad
que raramente encontramos en otros lugares, llevándonos
a dejar de lado el stress para aprovechar todo lo que
este lugar nos ofrece - su naturaleza que esconde bellezas
exuberantes, como las cascadas de aguas cristalinas,
los ríos que serpentean por el valle, los cerros
verdes “adornados” por la Mata Atlántica,
el pequeño pueblo y el lado místico que
envuelve la región y sus habitantes. Un lugar
que vale la pena ser conocido y contemplado por aquellos
que adoran este contacto con la naturaleza.
fuente:
José
Carlos F.Barboza-Muzy (enviado por e-mail)
Grupo
de Defensa Ecológica "Pequena Semente"
(Pequeña Semilla)
En
la tentativa de contener la degradación ambiental
en Sana, el investigador Márcio Nascimento da
Silva elaboro el proyecto "Pequena Semente"
que tenia como principales objetivos el desarrollo de
una perspectiva educativa para los campamentos, así
como contribuir para el desarrollo de la consciencia
ecológica en la región. Entre los años
de 1993 y 1995, un grupo de voluntarios, liderados por
Márcio, actuó incansablemente en la concientización
no solo de la comunidad sino principalmente del turista
que llegaba. El proyecto "Pequena Semente",
aún sin recursos, alcanzó óptimos
resultados llevando al grupo a decidir formar una ONG.
El Grupo de Defensa Ecológica "Pequena Semente"
(GDEPS) fue creado en febrero de 1995 y, a partir de
algunos estudios preliminares elaborados por el todavía
proyecto "Pequena Semente", comenzaron a trazar
proyectos específicos en las áreas social
y ambiental, buscando una mayor movilización
comunitaria. Al principio hubo conflictos entre quienes
tenían una visión preservacionista y los
dueños de hacienda que veían el turismo
como salida de la crisis de sus producciones agropecuarias.
Según Marcio: -“fue difícil
porque había resistencia, había conflicto
de culturas. Comenzamos a observar las áreas
de mayor relevancia y en seguida actuamos con proyectos
específicos siempre apuntando a generar empleo
y renta. Esas áreas eran todas particulares,
lo que dificultaba. Teníamos que convencer esos
propietarios a aceptar las acciones preservacionistas.
Ellos pensaban que nosotros queríamos dominar
todo... y no era bien así. Queríamos celar
por lo que les pertenecía a ellos para que las
generaciones futuras pudieran conocer esas bellezas
naturales…"
De
a poco los hacendados de la región fueron entendiendo
el propósito de los proyectos y fueron adhiriendo
de manera espontánea. Uno de los proyectos desarrollados
por el GDEPS, en conjunto con un hacendado de la región,
fue el "Capitão Minhoca" (Capitán
Lombriz). En este proyecto, la ONG quedo como responsable
de transformar la Fazenda Barra do Sana en una RPPN
(Reserva Particular de Patrimônio Natural) y el
propietario, en contrapartida, cedió las instalaciones
para que fuese creada una huerta-escuela. Durante tres
años, el GDEPS trabajo en la capacitación
de moradores de la región, ex-cazadores que cortaban
el monte, transformándolos en recolectores de
semillas. El objetivo del proyecto es recuperar áreas
degradadas, además de formar agentes de plantación
y productores de plantines. Con eso, ya fueron recuperados
manantiales y matas originarias del río Sana
y sus afluentes con la reforestación de más
de 300 mil árboles.
Otro
proyecto de extrema importancia para la comunidad es
el "Criança Semente" (niño semilla),
que busca desarrollar talleres de sensibilización
y educación ambiental para los niños de
Sana. Son ofrecidas actividades sobre temas diversos,
que van desde astronomía a papeles reciclados.
Todo el material confeccionado durante los talleres
auxilia en la propagación de la educación
ambiental en Sana a través de murales y paneles
fijados dentro de los "Establecimientos Verdes"
y en los caminos de acceso público. Con la idea
de recaudar fondos para mantener estos proyectos fue
creado por el GDEPS un sello de "Establecimentos
Verdes". Todos los establecimientos comerciales,
posadas, campings y asociaciones que participan dando
algún apoyo a los proyectos en andamiento reciben
ese sello y son incluidos en un folleto distribuido
a los turistas. Esa iniciativa no sólo garantiza
la continuidad de las acciones promovidas por la ONG,
sino que también involucra a toda la comunidad
que se beneficia directamente con la actividad turística
en la preservación de los atractivos naturales
y en el desarrollo social de la región. En este
sentido, uno de los proyectos mas importantes mantenidos
por el GDEPS es el "Nossa Casa, Nossa Terra"
(nuestra casa, nuestra tierra), responsable por la vigilancia
de las cascadas (lugar de mayor concentración
de visitantes). En el, se busca la interacción
directa por el turista a través de la educación
ambiental practicada en los atractivos turísticos.
Un grupo seleccionado dentro de la comunidad fue entrenado
para primeros socorros junto al Cuerpo de Bomberos y
hoy es responsable por pasar informaciones sobre el
lugar, controlar el acceso a las cascadas haciendo cumplir
algunas normas de conducta a ser observadas durante
la visita, además de dar seguridad a los visitantes
en caso de algún accidente.
Todo
este trabajo comenzó en 1997 de forma voluntaria.
No había financiamiento y todo el trabajo desarrollado
por el grupo dependía de donaciones. Hoy en día,
con la implantación de la APA de Sana, el poder
publico se ha empeñado en patrocinarlo pero no
consigue hacerlo de forma continua. Por ejemplo, financiaron
el proyecto entre los meses de noviembre de 2002 y febrero
de 2003, y sin cualquier explicación suspendieron
los pagos en los meses de marzo, abril, mayo, junio
y julio. Según Marcio, esa interrupción
“desmotiva, porque uno hace todo un trabajo de
años estructurando la corporación humana
para un objetivo especifico y de repente no hay mas
subsidio. Las personas tienen que pagar alquiler, comer,
sostener a sus familias”.
fuente:
Instituto
Virtual do Turismo